
Supongo que ese día solo me diste otra promesa de colección, que luego se convirtió en un simple cadáver de mis sueños, pero como valgo mas de lo que tu labia barata puede ofrecer; aun sigo sonriendo ante cada atardecer que ya no se viste de miel solo por esperarte.
Lo único que se necesita para vivir es tener ganas y respirar.